MARDOQUEO – Resistencia Pasiva

por: Tomás Drost

Considero que la historia de Ester está en la Biblia, no solo para que veamos cómo esa mujercita pudo salir adelante en medio de una amenaza tan fuerte, sino que también, hay algo importante que podemos aprender de Mardoqueo en sí.

Mardoqueo realmente fue el “cerebro” detrás de la victoria de Ester. Fue su inspiración - sus palabras, su insistencia - la que provocó que, por fin, Ester hiciera lo que estaba a su alcance – que actuara para salvar a su pueblo.

La historia de Ester está en la Biblia para ayudar a los que son injustamente perseguidos y maltratados, para que tengan una opción por medio de la cuál pueden obtener la victoria. Es una historia de esperanza para todo aquel que se halla oprimido y amenazado por gobiernos, administraciones que abusan ó mal emplean su poder, su autoridad, su liderazgo.

Pero, también descubrimos una “arma” poderosa contra la opresión y es: por medio de RESISTENCIA PASIVA. Mardoqueo es un ejemplo de resistencia pasiva, sobre todo la decisión de no usar violencia y procurar que sea Dios el que nos defiende.

Mahatma Gandhi El concepto moderno de resistencia pasiva fue algo que desarrolló el famoso e histórico pacifista Mahatma Gandhi y logró subyugar a todo un Imperio - el Imperio Británico - logrando la independencia de su país natal – la India.

A pesar de las amenazas, aún en contra de su integridad física y en contra de su familia y sus seres queridos, Gandhi no respondía con violencia ni con amenazas, sino que pacífica y firmemente resistía la opresión que estaba viviendo.

Cuando Gandhi nació en 1857 acababa de pasar la India bajo el dominio del Imperio Británico por medio del famoso “Motín.” Esto había ocurrido tan efectivamente que muchos sentían que estaría ligado a Gran Bretaña por siglos. Pero, cuando Gandhi murió, el 20 de enero de 1948, ya era India – una nación independiente y libre que estuvo en duelo por su muerte. Los que había perdido sus tierras las habían recuperado. Las masas mudas de millones de hindús habían hallado su voz. Los desarmados habían ganado una gran batalla y, en el proceso, puesto en marcha un fuerza moral que llamó la atención de todo el mundo. La historia de ese fenómeno también es la historia de Gandhi.

Gandhi fue un fenómeno histórico. Aún el mismo Albert Einstein, famoso científico alemán, dijo de él: “Generaciones venideras difícilmente creerán que tal persona caminó sobre esta tierra en carne viva.

Notemos algunas de las declaraciones de Gandhi:

“Lo que se obtiene con violencia, se tiene que mantener con violencia.”

Cuando el gobierno británico había aprobado una ley injusta, Gandhi dijo: “Pueden confiscar nuestras tierras; nos pueden poner en la cárcel; pueden matar el cuerpo; pero no tendrán nuestra voluntad.” En otra ocasión, prácticamente dijo lo mismo: “Pueden torturar mi cuerpo, quebrar mis huesos, hasta matarme; entonces tendrán mi cuerpo muerto, pero no mi obediencia.”

Mahatma Gandhi primero empezó a trabajar incesantemente para mejorarar los derechos de los inmigrantes de la India en África del Sur, donde estaba trabajando y estudiando derecho. Fue allí donde desarrolló su credo de resistencia pasiva contra la injusticia. Usaba la expresión india satyagraha que quiere decir, fuerza de la verdad. Frecuentemente fué encarcelado por las protestas masivas que organizó. Antes que regresara a la India, con su esposa y sus hijos en 1915, había logrado que cambiara radicalmente la vida de los de la India que vivian en Africa del Sur.

Gandhi dijo lo siguiente: “La doctrina que ha guiado mi vida no es una de falta de acción sino de la acción más alta. La no-violencia es la ley de la raza humana y es infinitamente más alta y superior a la fuerza bruta. En última instancia de nada les sirve a los que no poseen una fe viva en un Dios de amor.”

“Una fe viva en la no-violencia es imposible sin una fe viva en Dios. Un hombre no-violento no puede hacer nada sin el poder y la gracia de Dios. Sin ella no tendrá el valor de morir sin que esté lleno de enojo, temor y venganza. Tal valor viene de una creencia que Dios está sentado en el corazón de todos y que no debe haber temor en la presencia de Dios. Tener conocimiento de la omnipresencia de Dios también quiere decir que debemos tener respeto por las vidas aún de aquellos que pueden ser considerados nuestros oponentes.

“La verdad es que la no-violencia no obra de la misma manera que la violencia. Incluso, obra en forma opuesta. Un hombre armado naturalmente va depender de sus armas. Sin embargo, alguien que, intencionalmente, está desarmado va a depender de esa Fuerza Invisible llamada Dios, por los poetas; y llamada lo Desconocido por los científicos. Pero, lo desconocido no necesariamente es inexistente. Dios es la fuerza sobre toda fuerza – conocida y desconocida. La no-violencia, sin estar dependiendo de esa Fuerza, no tiene, ni el valor del polvo que se tira al aire.”

“Hay leyes injustas, así como hay hombres injustos.” “Aunque seas una minoría de uno, la verdad sigue siendo la verdad.” “La fuerza no proviene de la capacidad física, sino de la voluntad indomable.” “Estoy dispuesto a morir por la causa, pero no a matar.” “Les estoy pidiendo que luchen, pero en contra de la ira, del enojo, y no que lo provoquen.”

Aunque a Gandhi se la atribuye el principio de la no-violencia, fué el Señor Jesucristo quien primero la predicó y la demostró. En su famoso “Sermón Del Monte,” que es considerado la Magna Carta del cristianismos, Jesús dijo: “Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos” Mateo 5:38-41.Jesús estaba presentando conceptos nuevos y totalmente revolucionarios. No solo los enseñó sino que los puso en práctica en su misma persona cuando fué a la cruz del calvario. Fue un mensaje de no-violencia – de resistencia pasiva contra el mal.

¿Y qué logro? ¡Una completa victoria! Si, fue crucificado, pero su triunfo final sobrepasa los límites de la imaginación - ¡porque resucitó! Tú también podrás tener “una resurrección” si estás dispuesto a seguir el camino que Jesús ya dejó.

Hay muchas injusticias en el mundo hoy en día, a veces incluso en la misma Iglesia, entre nuestros mismos hermanos. Sin embargo, si te ves en la necesidad de de procurar cambios, no lo intentes hacer por la fuerza porque, aunque talvez lo logres, siempre dejará un mal sabor ese tipo de triunfo. Pero, si puedes ejercer paciencia y, sobre todo, pedirle a Dios le te ayude, entonces podrás lograr una victoria muy bonita. El problema es que, aunque sabemos que Dios SÍ obra, sin embargo, lo hace a Su paso – a su tiempo y velocidad. No solo tenemos que tener paciencia con la situación, sino también con el lento obrar de Dios.

La gran ventaja es que, cuando Dios finalmente interviene, ¡hace un buen trabajo! El hace un trabajo limpio.

Cuando se habla de “resistencia pasiva,” cuando se habla de no usar violencia; eso también abarca: no violentar con la boca, no atacar verbalmente. Pueda que alguien no usa los puños, o no recurre a algún acto de violencia (talvez, porque no puede) pero sí está dispuesto a golpear con palabras – hiere, incita, provoca, daña, insulta, lastima, con sus labios, con su boca, verbalmente. Incluso, hay quienes hieren tanto con palabras que se hace evidente que si tuvieran la oportunidad ellos SÍ harían uso de violencia físico. O sea que, el hecho que no hace uso de violencia es sólo porque no pueden, no porque no quieren.

A principios del año 2004 se dio un caso insólito en la Corte internacional de La Haya y fue que, un hombre de Ruanda fue juzgado y condenado por la muerte de más de 200,000 personas. Sin embargo, él nunca usó un arma, ni era parte de algún ejército ó grupo armado, sino que era el locutor de una estación de radio en ese país. Precisamente, en su defensa, él argumentaba que personal y físicamente no mató a nadie. Pero, a través de un programa de radio, incitó a una tribu indígena para que se levantara contra otra y el resultado final fue, de que hubo un alzamiento violento donde miles murieron.

¡Palabras hasta pueden ser más poderosas que armas! Por lo tanto, cuando hablamos de resistir el mal sin hacer uso de violencia, eso incluye ser medido en y con nuestras palabras.

La Biblia dice: “La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor” Proverbios 15:1. También leemos: “Panal de miel son los dichos suaves; son dulces al alma y saludables al cuerpo.” Proverbios 16:24

¡Palabras sí son poderosas y pueden tener un efecto muy grande!

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